alubyte

Contexto Organización en expansión, con varios sitios y planes de abrir más

Una infraestructura armada para no volver a armarla

Servicios críticos corriendo sobre computadoras de escritorio, IPs públicas asignadas a mano y un datacenter que nadie podía explicar entero.

Trabajo de nuestro equipo fundador.

El problema

La empresa había crecido y la infraestructura no. Nadie tomó la decisión de llegar a esa situación: se llegó sumando parches, cada uno razonable en su momento, hasta que el conjunto dejó de tener forma.

En el datacenter había servicios críticos corriendo sobre computadoras de escritorio en lugar de servidores. Cableado viejo, sin estructura, racks desordenados, equipamiento de red que había quedado atrás. Y conexiones y dispositivos que estaban ahí, funcionando, sin que nadie pudiera decir para qué eran.

Del lado lógico la situación era la misma: direccionamiento IP cargado a mano sobre rangos públicos, sin segmentación real entre lo corporativo, lo industrial, la administración y los invitados. La documentación de aplicaciones y servicios no era confiable, así que el conocimiento de cómo funcionaba todo vivía en la cabeza de algunas personas.

Eso último es lo que hace que una empresa no pueda crecer: cada sitio nuevo depende de que alguien en particular esté disponible.

La decisión

Antes de tocar nada, un relevamiento completo: qué había, qué estaba obsoleto, dónde estaban los puntos únicos de falla. De ahí salió un plan de transformación, y ahí se tomaron las dos decisiones que importan.

La primera: no ejecutarlo todo. Parte del plan se implementó, y parte se entregó como propuesta y acompañamiento para que la ejecutara el propio equipo del cliente. Es una decisión que un proveedor no suele tomar, porque cada tramo que ejecuta el cliente es un tramo que no se factura. Se tomó igual, porque en las partes donde el equipo interno tenía la capacidad, hacerlo ellos dejaba algo que ninguna implementación externa deja: gente que sabe por qué su infraestructura es como es.

La segunda: no resolver solo este sitio. Además del rediseño, se armó un modelo de infraestructura y soporte replicable, pensado como estándar para los sitios que la organización iba a abrir después. En vez de dejar una solución, dejar la plantilla de la solución — con lo cual el próximo sitio no requiere volver a contratar el mismo diagnóstico.

El resultado

El sitio quedó con la red rediseñada de punta a punta: direccionamiento nuevo, segmentación entre redes corporativas, industriales, de administración y de invitados, equipamiento estandarizado, seguridad perimetral, la WAN entre sitios diseñada, el cableado rehecho y los racks armados y ordenados. Con mecanismos de alta disponibilidad donde antes había un único punto de falla.

También se acompañó la virtualización de servidores y la migración de lo que estaba corriendo sobre equipos que no eran para eso, con respaldos de imágenes.

Pero el entregable que más dura es el otro. La infraestructura quedó documentada, con un modelo de soporte y operación definido, y con un template replicable para los sitios siguientes. La organización dejó de depender del conocimiento informal de unas pocas personas, que era el límite real a su crecimiento — más que cualquier equipo viejo.